Ser ESG o ser ESG, no hay otra opción

Hace unas semanas, Ximena Paul, CEO de Nala participó junto a Carolina Schmidt, ex ministra de Medio Ambiente del gobierno chileno y Susana Sierra, CEO de BH Compliance en un webinar sobre la implementación de la norma 416 en las empresas, la cual busca que éstas sean ESG.

Cada panelista, desglosó una de las letras del concepto, explicando por qué son fundamentales para, en definitiva, lograr ser empresas sostenibles, y cómo estás buscan verse reflejadas en la norma chilena. Aquí las principales conclusiones de esta conversación.

Cuando hablamos de sustentabilidad, de sostenibilidad, estamos hablando de ESG, estamos hablando de medio ambiente, estamos hablando de personas, estamos hablando de gobernanza”, señaló Ramón Montero, gerente legal y compliance de BH Compliance. Y para esto en el mundo existen distintos estándares internacionales para medir a las empresas. 

¿Y en Chile? ¿Cómo se mide? En noviembre del año 2021 se publicó la norma 461, desde la Comisión para el Mercado Financiero, la que incorpora temáticas de sostenibilidad, personas y gobierno corporativo, en la memoria anual de las empresas. Como señaló Montero, la norma aborda tanto la identidad de las empresas, como su estrategia, planes de inversión, modelo de negocio, gestión de proveedores, indicadores de consumo, y también aborda a los accionistas, al directorio, se refiere a los estados financieros y a la veracidad de la información, entre otros temas.

Esta norma, entra en vigencia este 2023, de manera diferida dependiendo el tipo de empresa o sociedad.

¿Qué busca la norma en cuanto a ESG?

  •   E: Environmental, medio ambiente.

Carolina Schmidt, ex ministra de Medio Ambiente del gobierno de Chile, comienza por la E: Environmental, medio ambiente. Y respecto a la norma, señala que más que una burocracia, es una gran oportunidad para las empresas.

“Hoy vivimos en un mundo globalizado. Chile es un país pequeño y no tiene ninguna oportunidad si no se inserta en este mundo. Todos los grandes cambios que nos impactan, desde el covid, la guerra en Ucrania, etc., aunque sucedan muy lejos”, señala, aludiendo a que la norma 461 es también sumarse a estándares internacionales de sostenibilidad. A esto se suman los desafíos por el cambio climático.

“Eso implica una transformación profunda en la forma que tenemos de desarrollarnos y esto no es una opción, es una realidad. ¿Cómo avanzamos con esto? Existe ya en el mundo un proceso de transformación profunda de toda actividad. No hay ninguna actividad, producto, servicio que no se vaya a ver impactado por esta transformación”, afirma.  

Y es aquí donde la norma 461 es clave. Carolina añade: “La sostenibilidad, está teniendo una significancia enorme en las decisiones financieras que hoy se están tomando en el mundo entero. Por qué están afectando el riesgo y eso implica afectar el costo del capital. Los inversionistas a nivel global y los institucionales, no solamente están buscando activos sostenibles, sino que aquello que sean capaces de disminuir los riesgos y generar mayores oportunidades de crecimiento”.

Ante esto Carolina señala que existe desconfianza sobre la definición de sostenibilidad, porque muchas veces las acciones son más una estrategia de marketing que una herramienta de transformación. “Lo que tenemos que hacer es asegurar la confianza en el mercado, y en la información. Por eso la norma 461”, enfatiza.

Y respecto a esta norma, Carolina desglosa cinco características de ella: su obligatoriedad para las empresas, la necesidad de reportar los indicadores que son materiales financieramente, que es un reporte integrado, que son indicadores que pueden y deben ser monitoreables en el tiempo y, por último, que son indicadores comparables globalmente por industrias.

Para concluir, afirma: “¿la aplicación de esta norma será más burocracia para la organización o una oportunidad para esto? Va a ser una decisión de la organización. Si ellos eligen llenar un check list para cumplir, efectivamente va a ser más pega, si eligen utilizarla como una herramienta de gestión de riesgo para gestionar las oportunidades en esta transición a la sostenibilidad, para crear más valor, esa organización va a salir más fortalecida”.

  •  S: social, las personas

Ximena Paul, CEO y co fundadora de Nala, comparte su mirada sobre la S, desde su experiencia en Nala, habiendo trabajado en gestión de riesgo de capital humano con más de 50 empresas en 8 países de Latinoamérica.

Primero Ximena aborda la S más allá de la norma: “Nos referimos a todas las formas en que las empresas interactúan con los empleados, en las comunidades donde operan, tiene que ver con los riesgos asociados a los compromisos que tengan con la comunidad, entendida como un concepto amplio”. Y añade: “A veces se confunde con lo que es responsabilidad social corporativa, pero la S de ESG es mucho más amplia y tiene que ver con los indicadores que nos permitan monitorear muy de cerca la relación que tiene la empresa con las distintas personas en su operación y cuáles son los riesgos asociados a esas relaciones”.

Respecto a esto, detalla algunos estándares: “La S se relaciona a equidad e inclusión, un tema muy en boga, muy fuerte en Estados Unidos en los últimos dos años. Lo que tenga que ver con la gestión del capital humano. De seguridad, bienestar, salud. Seguridad de datos. Derechos humanos. Condiciones de trabajo. Y todo lo que tenga que ver a los stakeholders internos y externos, dueños directores, empleados, proveedores, inversionistas, clientes, cualquier persona que caiga bajo ello”.

¿Por qué es extremadamente relevante hoy?

“No es novedad que después de la pandemia, la forma como las empresas se organizan, el concepto de trabajo, cambió”, afirmó Ximena, añadiendo que las empresas se vieron obligadas a cambiar rápidamente la forma de cómo trabajar.

Pero, en definitiva, como señala la CEO de Nala, “lo que cambió no fue solo el cómo las empresas se organizan ni las herramientas que ocupamos, ni la gestión de los equipos. También cambió lo que las personas esperan de las empresas, y eso se ha hecho muy evidente”.

Así lo han visto desde Nala. “Hoy en día la expectativa es tener autonomía, oportunidades de crecimiento, flexibilidad, tener un propósito alineado. Y la expectativa, no es que yo me adecue a la empresa, sino que la empresa se adecue a mí. Eso es un cambio importante respecto al equilibrio de poder que existe entre los tomadores de decisiones y la fuerza laboral”, dice.

Esto trae enormes desafíos, explica Ximena, haciendo más importante que nunca que las empresas sean estratégicas y ágiles para identificar las relaciones críticas para generar una buena relación. “Puedo fidelizar y de forma proactiva construir, una estrategia de gestión de estas personas para minimizar el riesgo”.

“Si no somos capaces de tener a las mejores personas en nuestro equipo, nuestros ingresos se van a ir a pique, y esto va a generar un aumento en costo, queramos o no. Y eso no es sostenible en el tiempo. Por eso es tan importante hoy, enfocarse en la S, que tiene que ver con la variable de las personas, y cómo impactan no solo nuestra posición financiera, sino en nuestro riesgo operacional”.

Entonces ¿cómo implementar la norma desde la S?

Parte de la norma donde la S aparece es en el perfil de la identidad, en el gobierno corporativo, el nivel de personas, la gestión de proveedores y los indicadores.

Primero, “la norma menciona desde el directorio, y data sobre los directores, quiénes son y cuál es su formato de trabajo, hasta auxiliares, proveedores, clientes”.

Segundo, “Independiente quién sea el grupo, hay que mostrar evidencia de cómo ayuda en los contratos, o cómo me vínculo con ellos, cómo es el onboarding, cómo los voy a capacitar, cómo los voy a evaluar, cómo podría ser una salida, y como es el plan de sucesión. Esto que suena a un colaborador, es aplicable para todos los grupos de personas y eso es algo que se ve en la norma”.

Lo tercero, se habla de los sistemas de monitoreo. “Principalmente mencionando responsables o unidades responsables a cargo de la gestión o de las auditorías, pero tanto en los procesos como en la parte monitoreo se pide evidencia de cómo se están haciendo los procesos”.  

Frente a los diferentes requerimientos de la norma, ¿cómo se puede implementar? La CEO de Nala, afirma que la tecnología es clave para ello. “Para consolidar esta información como empresa tenemos que ser capaces de tener un data seguro. Esto significa ser muy eficientes a la hora de integrar las distintas fuentes de información, en un data lake que esté en un ambiente seguro que pueda ser analizable y visualizable por distintos actores de la empresa en forma ágil y que genere de alguna forma alertas y acciones”.

En definitiva, ¿cómo disminuir el riesgo social de forma ágil en una empresa? “Hay que ser muy estratégico en la forma en que aterricemos esto para que sea ágil, y que sea algo que vaya a favor de los resultados del negocio, y no en contra”, afirma Ximena.

Ximena invita a las personas, dependiendo el rol en el que estén, cuestionarse: “¿cómo es la toma de decisión en el equipo en el que ustedes están? ¿Como empresa son buenos o malos en tomar problemas complejos y ser capaces de acotarlos a cosas muy específicas para ir en el corto plazo midiendo esos indicadores, que sistema tengo yo que me permiten monitorear de forma recurrente y por último, qué tan alineado está el equipo con esto de que, como decía Carolina, debería estar en el corazón de la estrategia de la empresa porque tiene que ver con que mi empresa, exista en el futuro?

Por último “vemos la necesidad de tener un data lake seguro, herramientas de análisis y visualización y sistemas que automáticamente generan alertas y entran en acción. Quiero invitar a ver la tecnología como un aliado”.

–  G, Governance, gobernanza.

La conversación termina con la exposición de Susana Sierra, CEO de BH Compliance, quien afirma: “Generalmente la G no se ve, es más abstracta. Hablamos de gobierno corporativo. Y nos quedamos ahí”.

Sin embargo, añade: “Si es que no parten por la G, si no se parte por una convicción de la empresa, muchas veces las otras letras terminan quedando en nada, en este mismo Greene washing” refiriéndose a acciones de marketing, más que del corazón de la empresa.  

En definitiva, afirma Susana: “La G, es por qué hacemos lo que hacemos y es la que tiene toda la correlación de los valores de la empresa, con el propósito, y con la misión de la misma empresa”.

De acuerdo al Foro Económico Mundial existen 13 indicadores que son la base para medir la G, y desde BH Compliance los agrupan en 4 categorías: Efectividad del directorio, riesgo y manejo de crisis, compensación y remuneración y relación con stakeholders.

“Incluyen temas que tienen que ver con la efectividad del directorio, donde estaban todos los temas de la composición del directorio, del funcionamiento, del liderazgo corporativo. Todos los temas que tienen que ver con riesgo y manejo de crisis”, señala Susana.

Y agrega: “Acá están las relaciones con los funcionarios públicos, la asignación de recursos, y todo el riesgo y manejo de crisis. Todo lo que tiene que ver con compensación y remuneraciones. Habla específicamente de una estructura de incentivos que esté linkeada a estos valores y propósitos, no solo incentivos por el qué logramos, sino en el cómo lo estamos haciendo y que tienen directa relación con los valores de la compañía”.

Lo que tiene que ver con prácticas competitivas, de libre competencia, estrategia tributaria, etc. Relación con los stakeholder. “Cómo nos estamos comportando con los proveedores, los clientes, los trabajadores y también los accionistas. Cómo manejamos la cadena de suministros y los temas que tienen que ver con la transparencia. En ética y transparencia, lo que tiene que ver con anticorrupción, integridad y ética en los negocios”.

“Lo importante de esto, es que todos los departamentos de la empresa tienen algo que aportar con esto. No es un invento”, afirma la CEO de BH Compliance, destacando que no es algo que solo le corresponde al directorio.

En definitiva, como señala Susana: “cuando se habla de la G, se termina abarcando todos los puntos de la norma. Cuando hablamos de riesgo y manejo de crisis, incluye la política de gestión de riesgo, los temas de auditoría interna, los riesgos de ciberseguridad, la divulgación. Si es que hablamos de estructura de incentivo están los sistemas de remuneraciones, las brechas salariales. Finalmente todo está interrelacionado y todo estos puntos que incluye la norma 461, no es que la sacaron de la nada, sino que está basada en estos estándares mundiales, todos tienen algo de la G donde hay que reportar”.

Para más información, aquí está el enlace del webinar:

https://bh-compliance.com/webinar/webinar-ncg-n461-como-incluir-esg-en-las-memorias-anuales/

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